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26 de Diciembre de 2010
Agradeço imensamente a Deus pelo empenho da Igreja em evangelizar através dos novos meios de comunicação, do qual sois um verdadeiro testemunho.
Obrigado a vocês todos, os que nunca encontrei pessoalmente, mas que estamos em comunhão de fé e preces.
Um amigo legionário de Cristo indicou o site, desde então os acompanho, meu sincero parabéns.
Montei a um ano um grupo de estudos sobre a teologia do corpo na diocese de Jundiaí-SP, na qual sirvo como diácono transitório.
Esse ano de realizações tão especiais encontra sentido especial na festa que celebramos, o Natal do Senhor. Especial ano de 2011!
E a todos abençoo,
  
Diácono Rodrigo, BRASIL

04 de Mayo de 2010
El mes pasado fui de vacaciones a una ciudad en Alemania, donde hubo en los años de la Segunda Guerra Mundial un campo de concentración nazista. Mientras mis amigos hablaban de la barbaridad que ha sido este episodio de la historia y de cómo habia sido posible que estos actos inhumanos fueran consentidos, me pasaba solo por la mente: “La verdad es que no hemos aprendido nada”. Es verdad que estos actos fueron criminales e inhumanos, especialmente porque fueron cometidos por una “justificación” y una ideología que ahora consideramos completamente absurda. Pero, ¿nuestra generación que? No podía dejar de pensar en las palabras que alguna vez escuché de una persona muy sabia “Asi como hoy reprovamos a los que en algun tiempo practicaron la esclavitud, nuestar generación será recordada por las generaciones futuras como aquella en la que se asesinaba a los inocentes no nacidos”. Basta cambiar un poco la ideología. Basta cambiarle de nombre a “derecho de las mujeres”, “derecho a elegir”. Basta solo esto para estar en medio a un genocido, igual de reprovable e inumano, pero esta vez, silencioso.
Mi intención no es en lo mas mínimo menospreciar la gravedad del asunto con lo siguiente, porque creo que casi todos estemos de acuerdo en que no hay palabras para condenar la situación tan preocupante que vivimos con el aborto hoy en dia. Pero relfexionando sobre el tema me atrevo a decir que esta es solo la punta del iceberg del problema. Es el problema llevado hasta sus últimas y más terrbiles consecuencias (y ni hablar de la serie de consecuencias emocionales para quienes lo practican, de las cuales nuna nadie habla). La verdadera fuente se encuentra en que no se conoce en la sociedad el verdadero y profundo sentido de la sexualidad humana. Se ha pasado (por decirlo de una manera bastante vanal) de una serie de prohibiciones y temas tabu, hacia una reacción irresponsable, desenfrenada y libertina en cuanto al ejercicio de ésta.
Personalmente, conocer las ensenanzas de la Teologia del Cuerpo ha influido en mi vida de una manera que me cuesta trabajo describir en su totalidad. Vino a terminar de englobar el sentido de un camino personal que hace poco tiempo había comenzado a emprender. Como en el caso de tantas otras conversiones de vida, sin haber hecho absolutamente nada para merecer semejante bendición, Dios me hizo ver lo infeliz que me hacia la vida que estaba eligiendo vivir. Diría que era la típica (o tal vez no tan típica, pero tampoco especialmente única) situación de locura adolescente: alcohol, fiestas, niños, mentiras, excesos, hasta desordenes alimenticios. Y derrepente, repito sin haber hecho nada para merecerlo, me caí del caballo: “el sanpablazo”, como diría una amiga mia. Inmediatamente me di cuenta de todas las cosas que tenia que cambiar en mi vida; lo que yo no sabia es que “darse cuenta” no es lo mismo que “poder” cambiarlas. El principio del camino fue muy duro porque estuvo lleno de caidas y desiluciones. Pero al mismo tiempo hermoso, porque también fue de perdón y compañía. Y creo que Dios fue todo un caballero al respecto, pues me dispuso las cosas de una manera tal en que he tenido aprendizajes constantes y progresivos que me han llevado a entender la verdadera naturaleza humana y su vocación hacia El, y al mismo tiempo las maneras humanas y practicas para alcanzarla. Yo considero que este aprendizaje llegó hasta lo que ahora ha sido su cúspide (porque claro, la vida es hoy, y el libro de la vida se escribe todos los dias, y no he aprendido ni la más mínima parte de todo lo que hay que saber, ni vivido todo lo que hay que vivir) cuando en un cursillo de formación humana y espiritual tuvimos un taller de antropolgía de la sexualidad. El tema central fue, como se podran imaginar, la Teología del Cuerpo de Juan Pablo II. Al final fue impresionate cómo, entendiendo nuestra vocación al amor, y cómo toda nuestra humanidad y nuestro cuerpo están hechos para vivir esta vocación, fue para mí como ver el espejo de mi alma y enternder lo que estoy llamada a ser y a hacer. No me ayudó simplemente a decir: “quiero vivir la pureza”, sino también a entender esa sed interior tan profunda de vivirla y a entender la gran riqueza del misterio de la realidad humana que se condensa en esta virtud (la cual, estoy convencida que sea uno de los secretos más grandes hacia la verdadera felicidad).
No es suficiente (o suficientemente convincente para algunos) decir: “hay que ejercer la sexualidad de manera responsable”, “abstinencia”, “enfermedades de transmision sexual”, “embarazos no deseados”, “no actos impuros”, “esta mal”, “prohibido”. ¡Hay que entender porque! Y lo mas hermoso es que las razones ya estan inscritas en nuestro ser. Hay que entender en realidad que es el ser humano y a su sexualidad. Pero principalmente hay que entender que estamos llamados AL AMOR: a un amor pleno y puro que se vive en cada momento o etapa de la vida, sea en una relacion de novios, en el matrimonio, en la vida de soltero, etc. Creo que este tema es un tesoro para la humanidad, y como siempre, habrá quien lo valore como tal y quien no tenga oidos para escucharlo. ¡Pero el llamado a difundir esta verdad es real! Es real la necesidad que existe de tante gente que vive de manera equivocada simplemente porque “no conoce más”, simplemente porque nadie jamás les ha hablado de la plenitud que porta vivir la pureza. Una plenitud que se experimente al “ser lo que tenemos que ser”. Este compromiso de vida, en lo personal, me ha hecho subir un escaloncito mas del camino hacia la verdadera felicidad, y deseo de verdad que también lo pueda hacer para muchas personas más. Concluyo con lo que considero una incitación a la felicidad: ¡Respondamos a nuestro llamado al amor! El mundo lo necesita.
  
Marcela, ITALIA

23 de Febrero de 2010
La pelicula me parecio maravilosa, pues siento que estos jovenes cuando planearon hacer una película acerca del dolor humano que se vive en ciertos medios nunca se imaginaron que estas personas a las que consideramos mas desdichadas y marginadas de la tierra fueran a manifestarles tanto amor y grandeza humana, la pelicula es un gran mensaje del buen corazon que tiene el ser humano por naturaleza, de la generosidad y de la fortaleza con la que viven estas personas. Es un gran ejemplo para jovenes y adultos ver como unos jovenes del mundo moderno, cabe aclarar que no estan actuando ya que no son actores, que han tenido podríamos considerar vidas desdichadas, se consideran afortunados y van en busca de los que si sufren para darles su ayuda.
Que mas puedo decir!!!! Calificacion 100
  
Susana, Mérida MÉXICO

22 de Febrero de 2010
Nunca me imaginé cuando recibí la invitación y al llegar al cine encontrarme con este largometraje. Llego en un momento complejo en mi vida, por lo que lo primero que hizo fue dejarme un mensaje de esperanza, de paz, de lucha. Segundo: me invito a no estar de manos cruzadas, a ver un mundo sediento de amor en el que todos estamos llamados a hacer algo. Y tercero: a emprender proyectos sin esperar los grandes capitales. Ojalá el mundo experimente esta EXPERIENCIA y que sirva para ser más HUMANOS.
Un abrazo
  
Juan Esteban, Ciudad de México, MÉXICO

17 de Febrero de 2010
Le agradezco de corazón el haberme invitado a esta experiencia. Realmente me conmovió y creo que hace palpable una realidad que muchos jóvenes y adultos de hoy no conocen. He ido de misiones y he visto realidades aquí en México que en mi país ni se las imaginan. Jóvenes de nuestros colegios también quedan muy tocados por esas realidades y experiencias, de la pobreza, la necesidad de la gente, el sufrimiento, el sentido de la vida, la fe.

La película me hizo pensar sobre todo en ofrecer a los que la vean la oportunidad de VIVIR una experiencia semejante a la que atestiguan en la película.

Vivir es amar y amar es vivir. Creo que la película demuestra de forma totalmente humana la necesidad del sentido y la trascendencia en la vida de cada hombre y cada mujer. Nos hacen ver que todos somos hermanos en cuanto somos humanos.

Felicidades por su trabajo y me pongo a sus órdenes para apoyar y aportar en todo lo que pueda. Estoy convencido que esta película y su propuesta es el primer paso para que los miembros de la sociedad encuentren el camino de la verdad y la plenitud.

Que Dios les bendiga.
  
Evan, Ciudad de México, MÉXICO

17 de Febrero de 2010
Primero que nada agradecer a Dios de todo corazón la experiencia que significó el esfuerzo de grassroots films de hacer este documental vivencial. ¡Qué esperanza me dio ver que estas cosas suceden en la realidad y en los medios!!! De verdad creo que cuando el mal existe el bien abunda!
También agradecer a ustedes que se han prestado con tanto entusiasmo, docilidad y confianza como instrumentos para compartir a muchos este mensaje y dejar en los corazones la semilla de la fe y la esperanza en la vida!!!
Con mucho gusto escribo algunas reflexiones que me dejó ver este grito enorme a favor de la vida, la familia y la esperanza en la humanidad.
  
Olivia, Ciudad de México, MÉXICO

16 de Febrero de 2010
El poder vivir en terceras personas algunas experiencias que el ser humano hoy en día se ha olvidado de sentir y vivir, hacen que a través de la vivencia de estos muchachos se pueda percibir el dolor, sacrificio, angustia y tristeza de diferentes seres humanos en el mundo.

Una película que nos permite recordar que el ser humano se ha olvidado de ser, ser humano. Hoy el hombre se ha vuelto frío ante los acontecimientos de la vida del hombre, ver a un hombre con hambre, muriendo, sufriendo, es parte de una película que vemos todos los días y que ya no nos causa ningún sentimiento hacia los demás.

La ventana que nos permite ver a través de los ojos de jóvenes que han tomado el sufrimiento como una escuela para crecer en su humanismo, nos hace recordar que estamos rodeados de muchas historias que necesitamos voltear y sentir como seres humanos.

Es increíble ver como aquellos que vemos “sufrir”, “llorar” y “morir”, manifiestan siempre dos aspectos fundamentales que los hace ser humanos: la Fe y el Amor. Dos manifestaciones que hoy en día las calificamos como “cursis”, pero que son la línea a seguir dentro de la formación y transformación de nuestro mundo.

The Human Expirience, una película digna de recomendar, meditar y volver a ver varias veces, para recordarnos que somos y debemos ser humanos de experiencia.
  
Kurt, Ciudad de México, MÉXICO

22 de Noviembre de 2009
Estoy muy agradecido con Dios y con Ustedes por haberme ayudado con mis dudas, yo estoy pidiendole a Dios su ayuda para ganar esta batalla, estoy haciendo todo lo que este a mi alcance, por eso me dio tanto gusto haber asistido en sábado con Ustedes, aqui me estoy apoyando en mi proceso de 4to. y 5to. paso, con el Padre Fernando (LC) y con el libro que me regalaron, no tengo palabras para agradecerles su amor a este servicio, yo me siento comprometido conmigo mismo pues mediante mi proceso tengo que ayudar a los que vienen detras de mí. En este mes y el siguiente es muy agitado para mi, pero para el proximo año me interesa mucho sus cursos o talleres, platique con el Padre Fer, y esta muy interesado en traerlos aqui a Playa del Carmen (YO TAMBIEN), estare el jueves en Mérida, me gustaría saludarlos
en persona, estoy muy emocionado con este proceso personal ( y tambien de Ustedes :) ) Espero verlos pronto.... me despido temporalmente, no si antes enviarles un abrazo, y un cariñoso saludo...
  
Roberto, Playa del Carmen, MÉXICO

16 de Julio de 2009
La verdad no se por donde empezar, primero tengo que ordenar tantas ideas que vienen a mi cabeza después de ver esta película. (El Estudiante) No se quien la hizo pero gracias, gracias a ti también por tomar este proyecto y sobre todo por hacer que esta película llegara a mi. Para uno será una película más, pero para mi es una luz, una ilusión, volver a tener esperanza de que el amor si existe en este mundo donde el amar ya no es lo mismo de antes. Que lo que debería ser clásico que nunca cambia, ahora es parte de muchos corazones rotos, pero al ver esto me regresas la esperanza, y junto confiando en Dios, que todo a su momento y que por ahí esta “mi estrella” y con mucha fe, todo se puede, se puede soñar, se puede amar, se puede amar a alguien aunque a veces sea difícil decir NO, pero ahí es cuando se descubre verdaderamente quien te ama, que con mucha perseverancia, esfuerzo, donación, sacrificio, abnegación, se puede llegar a un matrimonio así como los de antes, que deberían de ser un clásico. El volver a ver un verdadero amor entre un hombre y una mujer como debería de ser y no como lo es ahora. Gracias por regresarme esa esperanza por luchar por mi estrella que se que me espera y sobre todo por regresarme el si se puede aunque cueste, y al inicio será difícil. Gracias en serio por regresarme esa ilusión, y más porque lo necesitaba yo y mi corazón, que por la mala definición del amor en pelis que son diferentes a estas, fue lastimado, ojalá y salgan más películas así, es lo que necesitamos; que nos regresen la verdadera forma de amar, que nos enseñen a amar poco a poco... Pero se que si se va a poder. Y felicidades a tu apostolado, te juro te puedo decir que eso es lo que necesitamos que nos vuelvan a enseñar la forma de amar, la real y no como nos la han hecho creer. Mil Gracias.  
Majo, MÉXICO

26 de Enero de 2009
Desde hace poco más de cinco años y dos meses comparto mi vida con un maravilloso hombre. Al principio me parecía bastante irreal que pudiéramos entendernos tan bien. Todo el mundo nos decía que esa compatibilidad solamente nos duraría el primer año y que después comenzarían los problemas, los pleitos y que seguramente cortaríamos una que otra vez; pero que eso era normal.
Sinceramente no nos detuvimos a pensar si lo que nuestros conocidos nos decían podía llegar a pasar; sino más bien nos dedicamos a hacer que nuestra relación creciera cada día a base del respeto a quienes éramos y no intentando cambiar al otro a como queríamos que fuera.
Durante ese comienzo sentía que nuestra relación era un poco distinta a las de otras personas que veía, pero no podía explicar cómo ni por qué.
Conforme fue pasando el tiempo, alrededor del año y medio después de comenzar a ser novios, entré al Instituto Juan Pablo II y fue ahí donde pude “ir poniéndole palabras a lo que sentía” (esta frase es de una muy querida persona a la que admiro). Con esto me refiero a que gracias a esas enseñanzas de Su Santidad pude ir descubriendo por qué siempre había querido que nuestro noviazgo fuera ‘diferente’ (como muchos lo llamaban) y cómo esto nos había ayudado a crecer de tantas formas y en tantos ámbitos. Un ejemplo de algunas de estas cosas que nos gustaba hacer diferente pude palparlo cuando, en algunas reuniones entre mujeres -tanto de solteras como de casadas- me había sentido bastante incómoda e incluso había tenido que salirme cuando, durante la mayor parte del tiempo, se habían dedicado a contar lo que cada una estaba viviendo en sus relaciones de pareja (dígase de matrimonio o de noviazgo); esto me parecía que no era algo que los demás debiéramos de conocer pues únicamente le pertenecía a la pareja. Posteriormente, con la teología del cuerpo de Juan Pablo II, descubrí que esta es la tan conocida “intimidad” que muchos tenemos pero que pocos respetamos y que me parecía tan esencial como el respeto a la persona misma con la que se compartían esas vivencias.
Como ese ejemplo tengo muchos otros, pero el caso no es describirlos todos sino darles una pequeña muestra de cómo esta gran enseñanza de la teología del cuerpo me ha ayudado a, no solamente vivir realmente un noviazgo católico, sino a vivir comprometida por hacer que nuestra relación sea una verdadera preparación para cuando llegue el gran momento de dar el “SÍ” para compartir el resto de nuestras vidas juntos.
He de confesar que no era del tipo de niñas que pensaba que un noviazgo ‘tan largo’ es lo más óptimo, de hecho algunas veces me parecía demasiado tiempo seis o siete años de noviazgo; pero ahora debo de aceptar que el tiempo que hemos compartido no me ha parecido tan largo pues hemos podido conocernos en distintas facetas.
Ya por último, si alguien me preguntara cuál sería la receta secreta para tener un buen noviazgo que vaya creciendo y preparándose para tener un matrimonio con bases más sólidas, podría responderle que no existe una fórmula para todo el mundo; pero sí podría asegurarle que si siguen la teología del cuerpo (basada en el respeto a la persona y su dignidad, la castidad, la responsabilidad, la generosidad, la libertad, la fecundidad, la exclusividad) esto podría darle la garantía de un amor verdadero y comprometido, que siendo paciente, pueda llegar a un matrimonio en el que se viva una entrega total que sea para siempre.
  
Paulina, Mérida, MÉXICO

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